Crónica de una Traición Anunciada

Bajo una dictadura, las elecciones no pueden emplearse como instrumento un instrumento

para lograr un cambio político significativo” (Dr. Gene Sharp)

 

 

 

 

Para Robert Alonso, el asunto es mucho más sencillo de explicar.  No hace falta mucha explicación técnica sobre las computadoras, maquinitas capta-huellas, etc, aunque estas últimas son útiles para servir de explicación a los generadores de opinión para explicar por qué Capriles “perdió” las elecciones.

 

Para Robert Alonso ni habrá fraude ni ha habido fraude jamás desde que Chávez tomó el poder.  Lo que sí ha habido ha sido una descarada y apátrida traición.  Primero en el año 2000 con Árias Cárdenas, el primer “gallo tapado” del régimen; luego en el año 2006 cuando Manuel Rosales se prestó para perder en un escenario muy similar, aunque no tan leonino, como el actual… donde el régimen cuenta ahora con Henrique Capriles y su ejército de entreguistas.

 

Para Eric Ekvall, la componenda es también un fraude… es cierto.  Sin embargo, cuando se habla de fraude, se entiende una trampa que se le hace al candidato contrario, sin él saberlo ni quererlo.  La traición es diferente al fraude, porque en la traición todo está convenido… es decir: el “fraude” está previamente acordado con el “candidato” (o “gallo tapado”) contrario.  En la traición todo es una farsa y el “fraude” viene de los dos lados, es por eso que algunos le llaman “doble-fraude”.

 

En el escenario de una traición, no tiene sentido alertar al candidato opositor, como vemos que hacen muchos con respecto a Capriles, que lo alertan para que no se deje hacer fraude.  Esa es la gran diferencia entre “fraude” y “traición”.

 

Ekvall no cree que Capriles sea parte de esta componenda, tal y como asegura lo fue Rosales en el año 2006; por el contrario… a pesar de pensar también que tanto Capriles como sus allegados han pecado de ingenuos y de asegurar que el candidato opositor se empeña en establecer “líneas” imposibles o muy-difíciles de lograr y que no se han logrado, cree que Capriles ha desarrollado y está desarrollando una campaña magnífica, continuando la farsa con los 2.5 millones (o más) de “electores virtuales”; a pesar de las maquinitas capta-huellas y, entre muchas otras cosas más, un CNE ilegal, inconstitucional, donde el 100% obedece a las líneas del régimen.  A pesar de todas estas altas cordilleras de montañas en contra, Eric Ekvall considera que Capriles ha desarrollado una campaña magnífica.

 

Ekvall le cree a ciegas a Capriles cuando éste último dice ser, primero, independiente… y luego de Primero Justicia.  Robert Alonso refuta esa teoría de una magnífica campaña alegando que la mejor de las campañas era haber sacado al pueblo a las calles, algo así como hizo Alejandro Toledo en Perú y Corazón Aquino en Filipinas, para reclamar las debidas CONDICIONES… antes de aceptar el reto electoral.  Además, si la intención de Capriles es participar en una contienda electoral cristalina, su primera tarea hubiera sido la de liberar a Venezuela de presos políticos, porque no se entiende a un país democrático cuando en sus cárceles están detenidos ciudadanos por motivos de conciencia.

 

Ekvall le recordó a Alonso que Capriles ha protestado las irregularidades del CNE… pero Alonso le refutó alegando que ha sido una especie de “saludo a la bandera”, un mero formalismo que no ha contado con el debido y contundente seguimiento… algo así como para que alguien pueda decir que el candidato de la supuesta oposición protestó, en su momento, la absoluta falta de condiciones.  El gran problema fue que no se obtuvieron éstas y aún así continuó participando en la farsa electoral como si no quedase otro remedio.

 

Lo cierto es que Capriles, entre muchas otras cosas, ha dicho que en los procesos electorales venezolanos, desde el 2000 para acá, no ha habido fraude alguno; ha asegurado que Chávez no es un dictador… que en Venezuela hay democracia y que la culpa de todas nuestras desgracia se las debemos a Acción Democrática y Copei.  Por otro lado, ha guardado silencio o se ha hecho el loco cuando le han preguntado temas como el de los electores virtuales, su “Plan B” (en caso de que el régimen se niegue a entregar) y si está dispuesto a defender los votos de sus electores, aún con su propia vida.

 

“La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse

periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto”

(Numeral 3ro del Artículo 21 de La Declaración Universal de los Derechos Humanos)

 

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