Crónica de una Traición Anunciada

Bajo una dictadura, las elecciones no pueden emplearse como instrumento un instrumento

para lograr un cambio político significativo” (Dr. Gene Sharp)

 

 

 

 

Hay, según Ekvall, “quinta-columnas”, “caballos de Troya” y quienes apoyan al régimen desde las trincheras de la oposición.  Según él, estos individuos están identificados… pero sus nombres no lo conoce el venezolano común que conforma el grueso de los electores.  Habla Ekvall: en adición a estos traidores que nadie conoce, pero que muchos se imaginan, están los 2millones o 2.5 (o más) millones de electores virtuales, electores fantasmas o “chimbos”: ¿quién puede perder unas “elecciones” con dirigentes de la “oposición” dentro de los caballos de Troya construidos y accionados por el régimen y, por si esto fuese poco, con dos millones o más de “votantes cibernéticos”?  Si no nos agarra el chingo, nos agarra el sin-nariz.  Si la trampa no funciona, funcionará la traición, sea del candidato o de su entorno… y como parece que Capriles es tremendamente ingenuo, fácil les sería a sus allegados convencerlo de que perdió “en buena lid”.

 

A confesión (o aceptación) de partes, relevo de pruebas.  Una vez que Capriles sea inducido a aceptar “su derrota”, poco podrá hacer ese pueblo que dice estar dispuesto a defender su voto y a salir a las calles a hacerse sentir por el régimen y todos sus adláteres.  Estaremos repitiendo un nuevo “Rosalazo

”, esta vez con un nuevo nombre: “El Caprilazo”.

“La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse

periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto”

(Numeral 3ro del Artículo 21 de La Declaración Universal de los Derechos Humanos)

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