Crónica de una Traición Anunciada

Bajo una dictadura, las elecciones no pueden emplearse como instrumento un instrumento

para lograr un cambio político significativo” (Dr. Gene Sharp)

 

 

 

 

En no pocas oportunidades escuchamos a muchos aesugar que Pinochet salió por la vía electoral y de igual manera podría salir Chávez.  Habría que evaluar ambos personajes desde un plano real, sin embargo, no podemos olvidar un importante detalle: en Chile, la oposición se esmeró y logró obtener las debidas condiciones que le garantizaban transparencia al proceso electoral que terminó sacando al General Pinochet del poder.

 

Este ejemplo tendiente a justificar la participación en Venezuela en las farsas electorales del régimen, se lo escuchamos a grandes intelectuales y a imporantes generadores de opinión, pero la verdad-verdadera es que hay un universo de diferencia entre los escenarios chilenos y venezolanos e, incluso, entre los escenarios venezolanos y el peruano (durante Fujimori) y el nicaragüense, durante la primera fase oficial del sandinismo.  En la primera etapa del sandinismo en Nicaragua, la “Coordinadora Democrática” nica, al no poderse poner de acuerdo con el régimen de los hermanos Ortega en cuanto a las condiciones, no se prestó para participar en las primeros comicios que se intentaron en Nicaragua bajo la presión internacional.  La opción a ese fracaso fue una guerra civil que duró 10 años y produjo más de 100 mil muertos.

 

Lamentablemente, sin condiciones y con el liderazgo que nos ha tocado en Venezuela, por la vía electoral: ¡como quiera que nos pongamos, tendremos que llorar!

 

“La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse

periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto”

(Numeral 3ro del Artículo 21 de La Declaración Universal de los Derechos Humanos)

 

.